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Indiocentrismo
y perspectivas
Según el consenso de las tres mil delegaciones indígenas reunidas en la Cumbre de Huancavelica (3,4,5, de diciembre de 2004) el gobierno de la comunidad peruana (integrado sólo por mestizos y criollos cuya idiosincrasia es el estilo de vida occidental) está colapsando. Sólo se sostiene mediante la astucia y la ayuda económica y militar de las grandes potencias que tienen intereses en explotar nuestras riquezas naturales y asegurar el mercado interno para sus productos finales. Hay una nueva sociedad en construcción y desde la visión indígena ella será autosostenida e intercultural conforme al modelo al sistema económico del Tawantinsuyo que se caracterizó por el uso racional de los recursos, con despensas llenas y ocupación plena como lo fue antes de la invasión de occidente. Para la construcción de la nueva sociedad es indispensable un Estado ampliado con gobierno e ideología nativa; proceso dificilísimo cuya meta exige que previamente los indígenas se organicen políticamente, con liderazgos propios y compitan en justas electorales con los partidos políticos de los mestizos, apunten a vencerlos y ejercer la administración publica, poner en marcha el desarrollo autosostenido o el "otro Desarrollo". El modelo de desarrollo autosostenido responde a la autonomía regional de los Suyos y se sustenta en la reciprocidad, solidaridad, inversión y reinversión sustentable en armonía con la "Pacha Mama". Este sistema es diametralmente opuesto al modelo de desarrollo occidental con capitales usureros y que consiste en la explotación de las riquezas naturales para la exportación a los centros industriales como materias primas, la inversión para la repatriación de capitales mas las ganancias generando más dependencia y la consiguiente multiplicación de la deuda externa. El modelo autosostenido postula que en el medio natural (caracterizado por la biodiversidad, la variedad de climas y pisos ecológicos), los recursos pecuarios, acuícolas, agrarios, bosques, hidrocarburos, minerales sean aprovechados racionalmente manteniendo el equilibrio hombre-medio ambiente y principalmente produciendo para satisfacer el mercado nacional. Los asambleístas recordaron que la tecnología inka se conserva en la memoria colectiva, a pesar del canibalismo occidental aplicado desde el gobierno criollo mediante sus políticas educativas y económicas dirigidas a sustituir desde sus raíces el conocimiento andino con el conocimiento occidental. Sin embargo los saberes indígenas resisten y hoy son defendidos en el Convenio 169-OIT de la Organización de las Naciones Unidas. La Cumbre Indígena de Huancavelica cuestiona el pensamiento de las potencias imperialistas, de las trasnacionales, de las mineras, de las petroleras, de los ONGs, y de los gobiernos criollos y mestizos de que los indígenas "no somos capaces para asumir el gobierno". Ese es el lenguaje de Víctor Andrés Belaunde, Haya de la Torre, Mario Vargas Llosa, etc. Para desmentirlo han acordado organizarse políticamente en defensa de sus derechos territoriales, sociales, económicos, culturales y políticos, así como para garantizar la seguridad jurídica y la representatividad de todas las nacionalidades en el gobierno. Exigen presencia propia y rechazan a los intermediarios. Se proponen llegar al poder e implantar la democracia participativa. Estas son las metas que se han trazado porque están cansados del gobierno de los kjapak y wakcha wirakochas (caballeros ricos y pobres) que sólo piensan en ellos y no en el pueblo. El Indiocentrismo define la política como el arte y actividad de gobernar y administrar a la comunidad intercultural de manera optima; pero también es un conjunto de relaciones, actividades, movilizaciones, confrontaciones con otras posiciones para acceder al poder. Para todo ello se requiere de organización, ideología, liderazgo, objetivos y principios normativos y una vocación de servicio. La formalización de un partido político en Perú, es una empresa que exige el aporte de capitales. Como es sabido la ONPE por cada firma que certifica cobra, el que firma cobra, el que hace firmar cobra, a eso se debe agregar las limitaciones que impone la Ley de partidos políticos. Toda esa tramitación tiene un costo económico por obra de los actuales legisladores que desean perpetuarse en el poder. Las delegaciones en representación de sus pueblos manifiestan que están cansados de tantos engaños y recuerdan que con sus votos fueron elegidos, Belaúnde, Fujimori y Toledo, igualmente, con sus votos están beneficiándose los congresistas, los presidentes de regiones y los alcaldes, todos ello presupuestívoros, personalistas y corruptos. Los indígenas son mayoría electoral en costa, sierra, selva y Lima metropolitana y sin embargo no están en el poder, porque no están organizados políticamente. Los asambleístas sostienen que la migración del campo a la ciudad por motivos económicos los ha convertido en las mayorías en las urbes y se encuentran dentro de la sociedad informal trabajando en el comercio informal. También se oponen a las negociaciones con el ALCA, TLC promovidas por el imperio en contubernio con el gobierno y la clase política corrupta. Sobre la Asamblea Constituyente y la Nueva Constitución comprueban que el oficialismo, la oposición, los partidos políticos, los gremios como la CGTP avalan la actual Constitución neoliberal por que es antindígena y proindividualista y es un cheque en blanco para la corrupción de toda clase de autoridades, al no prever la revocatoria del mandato de las autoridades elegidas. Aseguran que la Constitución vigencia es propia de mestizos y criollos y está hecha a su imagen y semejanza. Reclaman la implantación de la educación intercultural en todos los niveles y se dirigen a los gremios educativos como el SUTEP, FUNDUP en el sentido de que paralelamente a su reivindicaciones exijan la educación intercultural al gobierno. Igualmente piden no ser discriminados por la talla en las escuelas militares de la alta oficialidad. Al analizar la administración de justicia concluyen que los jueces sólo aplican el derecho romano napoleónico y desconocen la justicia indígena y por ese motivo en todo proceso siempre pierden. Las comisiones de reforma del Poder Judicial del Congreso y del CEREAJUS (Corte Suprema) no enfocan el problema en su real dimensión. Se han olvidado de la Justicia Indígena y de los "pampa juez" o jueces de paz no letrados. Los jueces profesionales no plantean los principios de equidad, solidaridad y de las costumbres como fuentes del derecho; creen que todos los peruanos somos occidentales. Para ellos la ley escrita es el derecho y ese es el problema en cuanto a la justicia indígena. Al CEREAJUS solo le preocupa su estabilidad laboral. Los magistrados tienen miedo a la justicia indígena. Aseguran que sólo la justicia indígena solucionará la crisis del Poder Judicial y garantizará la seguridad jurídica y la paz social en todos las comunidades rurales y urbanas. La Cumbre Indígena de Huancavelica, marca una pauta y es un hecho social en la lucha contra la globalización desde la perspectiva indígena y es una toma de conciencia para la organización política hacia la conquista del poder sin intermediarios. E. Grajeda Chalco es antropólogo. Publicado el 3 de marzo de 2005 en http://www.quechuanetwork.org. Se publica aquí únicamente con fines informativos y educativos. |
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